Cubanos esperan su entrada al Salón de la Fama

Fuente: El Nuevo Herald

Por Marino Martínez

30 de Noviembre de 2014

Los cubanos Orestes Miñoso, Tony Oliva y Luis Tiant se encuentran entre los 10 candidatos a ser elegidos al Salón de la Fama del béisbol de Grandes Ligas por el Comité de Veteranos, que se reunirá entre el 7 y 8 de diciembre en San Diego para analizar al grupo de jugadores, que lo completan Gil Hodges, Maury Willis, Dick Allen, Ken Boyer, Jim Kaat, Billy Pierce y el mánager Bob Howsam.

Hablar de discriminación en los deportes, duele. Pero callar cuando se comete, es hacerse cómplice de ese pecado. Y existe una verdad irrefutable: la justicia está secuestrada desde hace mucho tiempo en Cooperstown para Miñoso, Oliva y Tiant.

Millones de fanáticos en Estados Unidos y Latinoamérica esperan que en esta ocasión se detenga de una vez y por todas el olvido hacia estos tres venerables veteranos, o al menos con alguno de ellos. Elegirlos no es un regalo, sería reconocer a tres de los mejores peloteros latinos de la historia.

En el 2011, este Comité integrado por 16 miembros sólo eligió al antesalista Ron Santo. Su elección fue merecida, pero ese reconocimiento dos años después de muerto ha llevado a la creencia que casi todos sus íntegrantes tienen sus pensamientos moldeados para elegir a las figuras cuando ya están muertas. Según ellos, Santo mejoró su historia beisbolera después de su fallecimiento.
Esto podría repetirse con Miñoso, Oliva y Tiant. Sería algo perverso que hagan con ellos lo mismo que hicieron con Santo. Dicha acción sólo serviría para extender una mancha negra en una institución deportiva que se creó con el objetivo de preservar la historia, unir generaciones y honrar la excelencia.

Los tres cubanos fueron luminarias en una época en que se jugaba por amor a la pelota, pasando enormes sacrificios, sufriendo la discriminación por ser negros y latinos, además de actuar limpios sin utilizar las trampas de los esteroides que han usado centenares de jugadores de las últimas décadas para conectar muchos de sus jonrones dopados y ponchar a bateadores con una energía y fortaleza inflada.

“Uno disfrutaba ver jugar a Miñoso, fue una estrella. Oliva, uno de los mejores bateadores de su época. Y Tiant, uno de los grandes lanzadores de su generación. Los tres deberían tener sus nombres en Cooperstown’’, aseguró el locutor de los Miami Marlins y miembro del Salón de la Fama, Rafael “Felo’’ Ramírez.

Miñoso, que según los libros de Grandes Ligas cumplió 89 años este 29 de noviembre, fue seleccionado reciéntemente al refundado Salón de la Fama del Béisbol de Cuba y su nombre será exaltado entre el 27 y 28 de diciembre. Pero el matancero también merece ser elegido a Cooperstown por haber sido estrella en Grandes Ligas y en las Ligas Negras de Estados Unidos. Por la misma razón que el cubano, varios peloteros norteamericanos tienen sus nombres en dicho recinto, pero a “Minnie’’ se le ha negado. ¿Por qué ellos sí, y el cubano no?

Miñoso finalizó su carrera con promedio de .298, sumó 1,963 imparables, 186 jonrones, impulsó 1,023 carreras, anotó 1,136 y robó 205 bases. Estuvo en siete Juegos de Estrellas y ganó tres Guantes de Oro. Lideró la Liga Americana en varios renglones ofensivos, entre ellos tres veces en robos de bases, triples y en la combinación de poder-velocidad. Además, impulsó más de 100 carreras en cuatro temporadas. Estas estadísticas las logró comenzando a una edad en que muchos peloteros están consagrados, pero no ocurrió por falta de méritos, fue por la discriminación racial que existía en dicha época.

El número nueve que Miñoso utilizó con los Medias Blancas está retirado del equipo, y como reconocimiento a su ilustre carrera, se erigió una estatua con su figura en el U.S.Cellular Field.

“No quisiera marcharme de este mundo sin ver mi nombre en Cooperstown”, expresó Miñoso desde Chicago. “Pero esa decisión está en manos de otros, lo único que me queda es la esperanza”.

Oliva, de 76 años, ganó el premio de Novato del Año en 1964, conquistó tres coronas de bateo, lideró cinco veces en imparables y se mantuvo entre los primeros en varios renglones ofensivos entre 1964 y 1973.

El pinareño participó en ocho Juegos de Estrelllas consecutivos y bateó sobre los .300 en 10 de sus primeras 12 temporadas. Una lesión lo llevó al salón de operaciones y detuvo su carrera. Aún así, terminó con .304 de promedio. El número seis que usó con los Mellizos está retirado del equipo y tiene una estatua que lo consagra en el Target Field.

Varios jugadores han sido elegidos a Cooperstown con un problema similar al de Oliva. Y muchas personas se preguntan. ¿Por qué ellos sí, y el pinareño no?

“En la última votación estuve cerca de ser elegido, espero tener más suerte en esta ocasión”, señaló Oliva desde su hogar en Minnesota.

Tiant, de 74 años, conocido por su elegante estilo, carisma y habilidades en la lomita, fue uno de los lanzadores más populares de Grandes Ligas. Su bigote extravagante, su pasión por los habanos que fumaba y su clásico movimiento inclinando su cuerpo mirando más a segunda base que al plato para luego lanzar envíos por diferentes ángulos, llevó a que miles de niños lo imitaran en Estados Unidos.

Su excelencia monticular hizo que uno de los mánagers de los Medias Rojas en la década del setenta, Darrel Johnson, expresara lo siguiente: “Si me ponen un revólver en la cabeza y me amenazan de apretar el gatillo si perdemos el partido, quisiera que Luis Tiant lanzara ese juego’’.

“Creo que desde hace tiempo mi nombre debía estar en el Salón de la Fama, pero los que votan han olvidado mi nombre’’, indicó Tiant.

El serpentinero derecho estuvo casi sin actuar por dos años por una lesión. Aún así, sumó 229 triunfos y tiró para 3.30 de efectividad. Ganó 20 o más partidos en cuatro campañas, superó tres veces los 200 ponches, ganó dos coronas de pitcheo terminando con una efectividad por debajo de las dos carreras limpias, propinó 49 blanqueadas y retiró a 2,416 bateadores por la ruta de los strikes.

Al mirar sus estadísticas, es imposible evitar las comparaciónes con Catfish Hunter y Jim Bunning, ambos con sus placas en Cooperstown. Hunter logró 224 triunfos con 166 derrotas y 3.26 de efectividad. Mientras que Bunning sumó 224 victorias, 184 reveses y 3.27 de efectividad. Pero no solo están los casos de Hunter y Bunning, hay otros lanzadores con números similares al cubano. ¿Por qué ellos sí, y el habanero no?

Para ser exaltado, un candidato necesita recibir al menos el 75% de los votos. Si alguno de ellos es elegido, ingresará a Cooperstown el 26 de julio en una ceremonia junto a los que sean seleccionados por la Asociación de Cronistas de Béisbol, cuya votación se dará a conocer el 6 de enero.

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