Series del Caribe

Por Rogério Manzano

(Para conocer los resultados, posiciones finales de los equipos y líderes individuales en cada torneo, pulsa en el enlace de la sede. Para conocer los rosters de los equipos cubanos pulsa en la columna clubes).

Años Sede Clubes Resultados
1949 Habana, Cuba Almendares 1er lugar
1950 San Juan, Puerto Rico Almendares 3er lugar
1951 Caracas, Venezuela Habana 2do lugar
1952 Ciudad Panamá, Panamá Habana 1er lugar
1953 Habana, Cuba Habana 2do lugar
1954 San Juan, Puerto Rico Almendares 2do lugar
1955 Caracas, Venezuela Almendares 3er lugar
1956 Ciudad Panamá, Panamá Cienfuegos 1er lugar
1957 Habana, Cuba Marianao 1er lugar
1958 San Juan, Puerto Rico Marianao 1er lugar
1959 Caracas, Venezuela Almendares 1er lugar
1960 Ciudad Panamá, Panamá Cienfuegos 1er lugar
2014 Isla Margarita, Venezuela Villa Clara 5to lugar
2015 San Juan, Puerto Rico Pinar del Río 1er lugar
2016 Santo Domingo, R. Dominicana Ciego de Ávila 4to lugar
2017 Culiacán, México Granma X lugar

Hacia finales de los años 40, el auge del béisbol profesional en la cuenca del Caribe era notable. Justo, ese acelerado crecimiento en varias naciones como Venezuela, Puerto Rico y Panamá, fue el ingrediente que favoreció la fundación del torneo regional de béisbol más antiguo del mundo: La Serie del Caribe.

Después de Cuba, Puerto Rico fue el primer país en contar con un circuito profesional. La Isla del Encanto había disfrutado cierta bonanza económica luego de la guerra Hispano-Americana, pero la recesión de los años 30 le había golpeado a las dos terceras partes de la población con un grave desempleo. Contradictoriamente, fueron esas circunstancias adversas el resorte que disparó la formación del torneo boricua en 1938.

En Venezuela, por su parte, se había vivido un intenso júbilo beisbolero con los triunfos conseguidos por la selección nacional en los Campeonatos Mundiales Amateur de 1941, 1944 y 1945. Sobre la base de estos hechos fue que arrancó en 1946 la actual Liga Venezolana de Béisbol Profesional con cuatro equipos.

Mientras en Panamá, del mismo modo que en Venezuela, la influencia y el desarrollo del béisbol amateur durante esta década logró edificar la cimentación de su primer organismo pagado en la temporada de 1945-46.

Cuba, en cambio, permanecía hasta ese momento como la gran potencia latina en el baseball. Poseía una fuerte institución profesional que contaba más de 60 años de reputación, disfrutaba de un dominio estable en los certámenes amateur y acumulaba el crédito de una continua presencia en Grandes Ligas, con una lista de casi 40 atletas que habían experimentado la posibilidad de pisar un diamante en la Gran Carpa.

Pero, contrario a lo que pudiera imaginarse, el primer paso para crear una Serie del Caribe no llegó de parte de los cubanos, sino de un empresario venezolano llamado Jesús Corao, quien el 18 de Octubre de 1946, inauguró en Caracas la Serie Interamericana con la presencia de cuatro novenas en representación de México (Sultanes de Monterrey), Estados Unidos (Bushwicks), Cuba (All Cubans) y Venezuela (Cervecería Caracas).

Cuba dominó la primera etapa

En su primera versión, esta lid tuvo una duración de un mes y fue ganada por el equipo norteamericano, el cual repitió el título consecutivamente por las próximas tres lizas. La Serie Interamericana aún tendría una última edición en 1950, que ganaría el equipo venezolano Cervecería Caracas.

La acogida de este torneo en Venezuela fue tal que, como consecuencia, otros hombres de negocio calcularon las inmensas posibilidades que abriría celebrar un campeonato internacional. Fue así como en 1948, los señores Oscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales se presentaron con el flamante proyecto de establecer una Serie Mundial en el Caribe, ante una convención de la Confederación de Béisbol del Caribe en Miami, donde se reunían representantes de las Ligas Profesionales de Cuba, Puerto Rico, Panamá y Venezuela.

Poco después se firmó el convenio definitivo para celebrar la I Serie del Caribe en la Habana, durante el invierno de 1949. El plan acordado estableció que las cuatro selecciones campeonas de cada Liga se enfrentarían a dos vueltas en seis días, con dos juegos diarios, entre el 20 y el 25 de Febrero.

En cuanto a Cuba, fue un eterno animador de estos clásicos hasta 1960, año en que se vio participar por última vez a un club de la Isla (Elefantes de Cienfuegos). En un total de 12 apariciones los conjuntos cubanos obtuvieron 7 gallardetes, con 51 victorias y 20 derrotas.

Alacranes del Almendares fue la escuadra que más intervenciones tuvo con 5 (fue, además, el primer campeón en 1949), le siguieron el Habana con 3 y el Cienfuegos y el Marianao con 2 cada uno.  Con excepción de los Leones del Habana (que ganaron solamente una) el resto de los elencos cubanos obtuvieron dos trofeos en la famosa cita. Tanto el Almendares, el Habana como el Cienfuegos, pudieron conseguir al menos uno de sus títulos de manera invicta.

En lo individual, ocho de los 12 títulos de bateo puestos en disputa hasta 1960, fueron ganados por jugadores de equipos cubanos, seis de los cuales resultaron conquistados por peloteros nativos y los dos restantes por beisbolistas de origen norteamericano. También cuatro atletas que vistieron los colores de combinados cubanos fueron premiados con la placa del Jugador Más Valioso, entre ellos el sagüero Agapito Mayor en 1949 y el oriental Rafael “Son” Noble en 1956.

Con la salida de Cuba de la Confederación del Caribe hacia principios de los 60’s, la Serie del Caribe fue cancelada por todo el resto de la década, hasta que  en 1971 México y República Dominicana se unieron a Puerto Rico y Venezuela para resucitar definitivamente la insigne entidad caribeña.

Desde que Cuba abandonó, siempre se vivió la esperanza de que regresara a la Confederación y al evento en cualquier instante, pero las cosas nunca fueron más allá de simples rumores. Cuando se convocó al Clásico Mundial de Béisbol en 2006, y ante la inminente incorporación de los cubanos a ese tipo de competencia contra jugadores ligamayoristas, las expectativas aumentaron.

El comisionado del béisbol caribeño, el dominicano Juan Francisco Puello Herrera, llegó incluso a declarar que si los dirigentes cubanos mostraban interés en regresar a la Serie Mundial Latinoamericana, su petición seria considerada seriamente.

“Ahora que Cuba aceptó competir en un evento donde jugarán peloteros profesionales como el Clásico Mundial, entonces se ve como una gran posibilidad que puedan regresar a la Serie del Caribe”, afirmó Puello Herrera en aquella oportunidad.

Cuatro años después, al finalizar la edición de Margarita 2010, Puello volvió a señalar que la posibilidad de que Cuba se reintegrara al torneo, dependía únicamente de la Liga cubana. “Si (Cuba) quiere estar en la Serie del Caribe entra hoy. Ya hoy está aceptado”, enfatizó Puello.

Por mucho tiempo, la dirección del béisbol cubano guardó silencio ante estas ofertas. Nunca se ofreció una declaración pública para explicar por qué no querían regresar, evidentemente tal misterio hacía sospechar que se trataba más de un impedimento político, que no deportivo, lo que obstaculizaba que el campeón de la Liga invernal cubana retornara a la Serie del Caribe.

Un regreso decepcionante

Finalmente, 53 años después de haber abandonado el torneo y la Confederación del Caribe, los mandamás de la pelota cubana aceptaron participar como invitados a la edición 2014 del certamen regional. Fue un largo y engorroso proceso que tomó más de un año de conversaciones, entre exigencias del gobierno de la Isla y obstáculos administrativos y legales por parte de Major League Baseball, organización jurisprudente del evento.

Pero la histórica reaparición de Cuba se produjo y llenó de espectativas a fanáticos, especialistas y atletas, de todos los países. La sede de Isla Margarita, en Venezuela, acogió a los entonces recién renombrados Azucareros de Villa Clara, club que se convirtió en el primer seleccionado en jugar en este tipo de competencia en más de medio siglo de Series Nacionales.

En cambio, la Cuba que volvió ya no era la misma, ni en organización, ni en calidad deportiva, ni con el esplendor beisbolero de los años 50´s. Los villaclareños apenas ganaron uno de sus cuatro compromisos en la fase eliminatoria y su equipo, aunque reforzado con figuras de la selección nacional, no pudo brindar el espectáculo que de ellos se esperaba.

De cualquier modo, el hecho marcó una nueva etapa para el baseball cubano que, ya entrada la segunda década del siglo XXI comenzaba a desandar un lento, pero marcado regreso hacia el profesionalismo absoluto.

4 Responses to Series del Caribe

  1. CARLOS QUINTANA says:

    MUY BUENOS DIAS AMIGOS “DESDE MI PALCO”QUIERO INFORMARLE QUE EL PELOTERO CUBANO-VENEZOLANO,PATRICIO WITTY QUINTANA,PARTICIPO EN LAS SERIES DEL CARIBE DE 1957(MARIANAO),1958(MARIANAO)Y 1959 CON ALMENDARES,QUEDANDO CUBA CAMPEON EN ESTAS TRES SERIES DEL CARIBE.EN LA SERIE DEL CARIBE DE 1958 EN PUERTO RICO ESTUVO REPRESENTANDO A SU PAIS NADA MAS Y NADA MENOS QUE EL FENOMENO “ROBERTO CLEMENTE”.SALUDOS!

  2. para que vean quienes mandaban en las series del caribe en sus inicios

  3. julio says:

    Hola amigos cubanos quisiera saber si alguno tiene la nomina de jugadores del equipo de beisbol cubano que vino a barranquilla para los juegos centroamericanos, colombia tenia un gran picher petaca rodriguez que le gano los dos juegos al poderoso equipo de cubañ mi correo es juliobustillorojas@hotmail.com

  4. antonio says:

    Soy Dominicano pero debe dar verguenza que cuba haya tenido tanto tiempo sin jugar una serie del caribe y que ya le haya pasado a venezuela en titulos

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