Guerreros Metropolitanos

Por Rogério Manzano

Cuando en la temporada de 1974-75, las seis escuadras que tenían nombres de provincias, más los Industriales, fueron reemplazados por otros patronímicos, Metropolitanos fue el sustituto del Habana.

Los nuevos marrones

De la novena marrón, no sólo heredó el color del uniforme, sino también un poderoso conjunto que contaba con importantes peloteros del momento como Armando Capiró, Bárbaro Garbey, Antonio “Boricua” Jiménez, Pedro Medina, Ubaldo Álvarez, Roberto “Bombón” Salazar, etc.

El debut no pudo ser mejor. Los Metros terminaron en la sexta posición a 2,5 juegos del primer lugar, en una Serie tan reñida, que el octavo equipo en la tabla de posiciones finalizó a 3,5 partidos de distancia del campeón Agricultores.

Tres contiendas más tarde, en 1977, al ser removidos los cimientos de la pelota cubana, Metropolitanos sobrevivió a los cambios de nombres. Desde entonces pasaron permanentemente a formar parte, junto a los Industriales, de la mancuerna rojo-azul que defendería los colores de la capital de la República por cerca de cuatro décadas.

También fue subcampeón en 1976 con balance de 24 ganados y 15 perdidos, tercer lugar en el siguiente certamen con el mismo récord de victorias y derrotas, además de un bien ganado quinto puesto en la contienda de 1977-78.  Los Metros demostraron que tenían todo el potencial en sus filas para representar, y hacerlo bien, a la principal ciudad de la Isla.

Durante esos años finales de la década del setenta y los primeros del ochenta el equipo rojo fue un impetuoso animador de los concursos invernales. Sus filas eran renovadas constantemente con peloteros de la talla de Rey V. Anglada, José M. Darcourt, Lázaro de la Torre, Rodolfo Puente, Eulogio Osorio o Reinaldo Linares, entre otros notables beisbolistas de la capital.

Empero hacia 1982, quienes conducían las riendas del béisbol en la ciudad más populosa del archipiélago decidieron que debían ser los Industriales y no los Metros el seleccionado insigne de la importante urbe.

De tal modo, los rojos pasaron a ser una suerte de sucursal o equipo de desarrollo, de donde comenzó a abastecerse a partir de ese instante el piquete giraldillo. Justo, en aquella temporada de 1981-82, los de bandera escarlata obtuvieron un extraordinario tercer lugar que valió para ilustrar tanto esfuerzo desplegado en pos de la victoria.

Pero también resultó el colofón de un tiempo que jamás regresaría. El resto de la década del ochenta fue para olvidar. Un decimosexto lugar, dos decimoquintos, un décimo y dos novenos, quedaron como certificación del debilitamiento persistente que sufría el equipo.

Un equipo sin rumbo

En el ’92, nubarrones de cambio cubrieron otra vez el horizonte beisbolero de la Serie Nacional, pero los Metros lograron campear el temporal de modificaciones estructurales y conservaron su condición de segundo conjunto de la provincia Ciudad de la Habana.

Sin embargo, la llegada de los años 90’s no mejoró en absoluto la situación, Metropolitanos continuó en su mismo papel de abastecedor de talento para los Industrialistas. Mucho se discutió y estipuló en aquel tiempo sobre el asunto, pero todo quedó en quejas y discursos. El conjunto jamás cambió, ni mejoró, su condición.

Pese a todo, y en un inesperado signo de increíble reanimación, los Metros de la temporada de 1997-98 se convirtieron en un verdadero dolor de cabeza el resto de los clubes, incluidos sus propios hermanos industrialistas. Ese año lograron conformar un escuadrón de jóvenes que, con el golpe de un juego alegre, consiguieron colarse por primera vez, desde 1985, en una Postemporada del béisbol cubano de la segunda mitad del siglo XX.

Fue un año excepcional en que lograron 52 victorias, cifra récord para la franquicia, y aunque cayeron en la primera ronda de cuartos de final frente al Habana, batallaron hasta el último out en una serie que se definió en el partido decisivo.

Definitivamente lograron agarrar un meritorio sexto puesto que los colocó en la avanzada de los ocho mejores seleccionados en ese instante. Dos temporadas más tarde, los Metros repitieron en los Playoff, con otra memorable actuación y, aunque esta vez perdieron frente a sus parientes celestes, también vendieron cara su derrota al decidir la serie en el quinto juego.

Siglo XXI

Después de ese par de temporadas destellantes, los Metros volvieron a ser lo que siempre fueron, una novena de segunda clase, desplazada en todos los sentidos por los Industriales y que permanecieron en competencia sólo con la marcada intención de satisfacer las necesidades de abastecimiento de brazos y bates frescos que precisan los azules.

Entre los muchos peloteros que comenzaron sus carreras en la banca bermeja y llegaron luego a constituirse en pilares de los azules industrialistas también destacan René Arocha, Pablo M. Abreu, Rafael Gómez Mena, Rolando Verde, Enrique Díaz, Antonio Scull, Yoandri Urgellés, Alexander Malleta, etc.

Así, enterrados en el sótano de la Serie Nacional y sin otra esperanza que la de continuar ese servicio de proveedor, los Guerreros Metropolitanos, continuaron su perpetua pelea en la Liga invernal, no ya contra el resto de los equipos en competencia, sino contra la imposibilidad de poseer una identidad propia.

El fin de los guerreros rojos

La decisión de eliminar al club Metropolitanos, aunque no por esperada, dejó de resultar polémica. Luego de instituidas las novenas de Artemisa y Mayabeque para debutar en la temporada 2011-12, muchos creyeron que los Metros se evaporarían con la llegada de los dos nuevos conjuntos. En cambio, su eliminación suscitó intensos debates que evitaron una desaparición inmediata en ese invierno del 2011 y le otorgaron aún una campaña más de vida.

Empero, más que aplacarse con aquella determinación, quienes se oponían a que los guerreros rojos de la capital continuaran en competencia, utilizaron con más fuerza el argumento del fracaso de la estructura de la Serie 51 con 17 conjuntos y la reincidente condición de sucursal “no oficial” de los Industriales. El reclamo para exigir la retirada definitiva del pabellón metropolitanista de las Series Nacional alcanzó su punto culminante y el veredicto final no se hizo esperar.

El 22 de abril de 2012 se apagaba la existencia de Metropolitanos en el circuito invernal cubano. Después de haber acumulado 38 contiendas (sólo superado en total hasta ese día por Industriales, Habana y Camagüey), haber sumado 1238 victorias (séptimo en la lista colectiva de todos los tiempos en 51 años) y ser la segunda escuadra en haber aportado el mayor número de novatos al certamen nacional hasta ese momento, no fue el repertorio de sus logros lo endilgado a su esquela mortuoria, sino el prontuario de aquella descarada historia de desafueros e injusticias que llevaron hasta el cadalso al “otro” equipo que tuvo la capital después de 1962.

HECHOS Y FIGURAS DE METROPOLITANOS

Títulos de campeón: 0

Mejor ubicación: 2º lugar
1976

Peor ubicación: 16º lugar
1982-83, 2005-06, 2007-08, 2008-09, 2009-10, 2010-11

Más victorias en una temporada: 52
1997-98

Más derrotas en una temporada: 69
2005-06

Lanzadores de Cero hits: 1
1988 Osvaldo Fernández Guerra

Jugadores Más Valiosos: 0

Novatos del Año: 7
1975-76 Eladio Iglesias
1981-82 Jorge Milián
1982-83 Rafael Gómez Mena
1991-92 René Espín
1997-98 Yasser Gómez
1999-00 Yoandry Urgellés
2009-10 Yusef Amador

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