Tigres de Ciego de Ávila

Por Rogério Manzano

Pertenece a la última generación de equipos que se organizaron a finales de la década del 70 del siglo XX en los torneos invernales.

Hermano menor

De su temporada de bautismo, los peloteros avileños guardan agradables memorias y la conquista de un noveno lugar con el que superaron a Santiago de Cuba, la Habana y los dos representantes matanceros, cuatro escuadras de mucha combatividad y con hombres más experimentados.

Luego de tan prometedoras credenciales, la novena no parecía ser un pequeño retoño que se había desgajado de aquellos Granjeros y Ganaderos de las décadas del 60 y el 70, sino un equipo con personalidad propia que ansiaba crecer en las Series Nacionales.

Pero las cosas no resultaron tan sencillas para los avileños. En el tramo de tiempo que siguió al campeonato de 1977-78, entre la XVIII Serie y la lid de 1996-97, perdieron 644 partidos, ganaron apenas 413, y quedaron tres veces en el decimotercer lugar, seis en el decimoquinto, tres en el decimosexto y una en el decimoséptimo.

Con tan mísero rendimiento fue obvio que la posibilidad de capturar un boleto a las Series Playoff (iniciadas en 1985) fue un objetivo que permaneció bien lejos, casi inalcanzable, para ellos. El área más afectada por la sequía de talentos fue la artillería de largo metraje.

La escasez resultó tan inquietante que, durante todo ese lapso, no hubo ningún avileño capaz de apoderarse de un importante liderato ofensivo con el aluminio, salvo contadas excepciones. Tales rarezas fueron ejecutadas por hombres como Víctor Arrieta, quien pegó más dobles que nadie en la Liga Oriental durante el torneo de 1989-90, así como José García (1989-90), Raúl González (1990-91) y Juan García Fabá (1994-95), quienes finalizaron líderes en triples durante esos años.

Ni siquiera el toletero Alejo O’Reilly, quien llegó desde Villa Clara en 1985, pudo mejorar la anemia del bateo en esas difíciles temporadas. Tampoco durante aquella etapa final de los setenta y a lo largo de los ochenta, el staff de pitcheo pudo responder a las expectativas de los seguidores del pabellón de la reina de las frutas. No obstante, se recuerdan en aquel núcleo de tiradores algunas prominentes figuras de la época como Omar Carrero, Lázaro Santana, Manuel Álvarez, Julio Mantilla y Tomás Creo.

Reyes de la Trocha

Sólo veintiún años después (desde el debut de 1977), se pudo constituir en Ciego de Ávila una escuadra con suficiente prestancia para optar por una plaza hacia los Playoff.

Mario Vega, Yorelvis Charles, Roger Poll, Danny Miranda, Roger Machado e Isaac Martínez, una generación con mucha dinamita en las estacas, recogieron el trapo con la piña grabada, lo desempolvaron de tantos fracasos y comenzaron a cambiar la historia del béisbol aficionado avileño.

En la contienda de 1997-98 el club entró en los anales de las Series Nacionales Aficionadas al completar, junto a Metropolitanos y Guantánamo, las diez primeras novenas después de 1992 que alcanzaban llegar a la disputa del título luego de la campaña regular.

Los del centro-este no traspasaron el umbral de cuartos de final al caer derrotados en tres desafíos ante su archirrival de Camagüey, pero escribieron páginas de excelsitud para su propia leyenda cuando manufacturaron 57 partidos victoriosos, la mayor cantidad conseguida hasta esa fecha por un plantel de la tierra de la piña en toda su trayectoria.

Sin embargo, el saldo más positivo se recogió en el aumento de la competitividad de un club que, desde ese momento, desvió un itinerario de perpetuas derrotas y desalientos hacia senderos más optimistas.

Siglo XXI

Al amanecer de la nueva era, el conjunto comenzó a solidificar su departamento de lanzadores con el desarrollo de importantes figuras locales como Maikel Folch, Vladimir García, Alien Mora y Valeri García; mientras la ofensiva era alimentada con una nueva generación de bates frescos que incluía, entre otros, a Yoelvis Fiss, Adonis García y Yorbis Borroto.

En el 2003-04, los ya reconocidos Tigres avileños volvieron a los Playoff después de otra memorable contienda que, aunque no aportó una victoria concluyente en el campo, si permitió la ascención definitiva de sus principales beisbolistas. Desde ese instante, salvo en la lid 2006-07, han participado en el resto de las Postemporadas celebradas hasta la campaña 2011-12.

En cambio, la liza de 2010-11 marcó el punto culminante en este largo despertar que había comenzado en 1997. Los avileños volvieron a reescribir la historia de su pelota provincial cuando, por primera vez, conquistaron el derecho a discutir el título de Cuba. Fueron jornadas preñadas de heroísmo atlético, en las cuales se despojaron finalmente del fantasma villaclareño que los había acosado hasta ese momento. Luego de una convicente actuación ante el elenco granmense en semis, se vieron por primera vez en la batalla por el gallardete nacional.

Pero, agotados por el esfuerzo victorioso, y con apenas dos cartas de triunfo en el montículo, Vladimir García como pitcher titular y Yadir Rabí como su mejor revelación desde la lomita, a las fieras de la Trocha no les alcanzó la energía necesaria para imponerse. Enfrente encontraron a un club Pinar del Río que, aunque llegó con menos favoritismo a la pelea por el banderín, supo imponer el peso de su historia y de sus ambiciones deportivas.

Y cuando parecía que ya se cerraba el ciclo generacional de aquellos que levantaron a Ciego de Ávila del ostracismo y los convirtieron en los Tigres de hoy, la tierra de Simón Reyes volvió a vibrar con el sueño de los conquistadores. Por segundo año consecutivo, el equipo ganó el boleto para competir en la gran final. Pero esta vez todo resultó diferente, no sólo el contrario lo fue, sino también el resultado en el campo de juego.

Así, de modo contundente, el 29 de Mayo de 2012 la novena de Ciego de Ávila obtuvo el primer título de béisbol en su historia, transformó para siempre la leyenda de su pelota local y también la gesta beisbolera de la Serie Nacional. Otro nombre quedó agregado en la memoria perpetua de los campeones y las campanas del triunfo repicaron por la gloria del nuevo titán.

HECHOS Y FIGURAS DE CIEGO DE ÁVILA

Títulos de campeón: 1

Mejor ubicación: 1º lugar
2011-12

Peor ubicación: 17º lugar
1983-84

Más victorias en una temporada: 64
2008-09

Más derrotas en una temporada: 55
2000-01

Lanzadores de Cero hits: 2
1981 Omar Carrero
2005 José A. Barroso

Jugadores Más Valiosos: 0

Novatos del Año: 0

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