Vegueros de Pinar del Río

Por Rogério Manzano

Pinar del Río“Verde que te quiero verde…”, escribía García Lorca. Y verde ha sido, desde la cuna hasta hoy, uno de los clubes más venerados en la historia del béisbol cubano invernal de la segunda mitad del siglo XX y de principios del XXI.

La verde historia del tabaco

En 1967, por primera vez, se vistió (de verde) un equipo con el nombre de Pinar del Río para representar a la provincia más occidental de la Isla en las lides nacionales. Sin mucho ruido, ni éxito, allí permanecieron hasta su deportación de la Liga invernal (con todo su nombre y color verde) hacia la I Serie Selectiva de 1975.

Lobos de Pinar del RíoPor casi 20 años ningún otro equipo llamado Pinar del Río asistió al torneo de invierno, pero regresó en 1992 para reemplazar a Vegueros y Forestales, los dos elencos en competencia por la comarca hasta ese momento.

En su primera etapa PR jamás usó logotipo alguno, pero al volver lo hicieron con el emblema que siempre emplearon en los torneos Selectivos: el escudo oficial de la provincia.

Hasta 1998 el escudo les sirvió de distintivo, pero ese año lo sustituyeron por la legendaria hoja de tabaco, símbolo universal de la célebre región de Vuelta Abajo, famosa desde el siglo XIX por cosecharse allí el tabaco más fino del mundo.

Lobos de Pinar del RíoAunque el emblema rememoraba, y ofrecía en cierta medida, una continuidad con la imagen usada por la célebre selección de Vegueros, no se puede afirmar que el logo constituyó una inclinación total hacia el uso de un mote apegado a la noble tradición tabaquera.

De hecho, el monograma fue retocado y enriquecido ligeramente en el 2013, pero su concepto gráfico permaneció intacto y desligado de seudónimo alguno.

Pativerdes sin nombre

Pero si la tradicional divisa verde y la hoja de tabaco fueron elementos irresistibles a la hora de elegir la imagen visual de la novena, en cambio el uso del “nickname” resultó una arista más controversial en la aceptación de los seguidores del seleccionado.

Con el retorno al folclore beisbolero nacional de los apodos o motes para los equipos, muchos comenzaron a mencionarlos como los Vegueros, pero en realidad este fue el nombre (no el sobrenombre) del segundo conjunto de la provincia en las campañas iniciales de los años 60´s, que luego se transformó en el combinado insignia del territorio en los 80´s (seis títulos en 25 certámenes), poseyó su propia identidad, escribió su trayectoria de modo muy particular y desapareció (junto a Forestales) en 1992 para permitir la reaparición de Pinar del Río.

De hecho, no existió, ni puede existir continuidad, ni estadística, de ningún otro tipo. Porque, cuando el nombre de Pinar del Río se eliminó de la Serie Nacional para utilizarlo en un club de la Serie Selectiva, la escuadra que lo suplantó fue Forestales, no Vegueros. Luego, cuando regresó Pinar del Río no fue para reemplazar a Vegueros únicamente, sino también a Forestales. Quizás por tal motivo, paralelo al mote de Vegueros, surgieron otros como Pativerdes, Tabaqueros, Medias Verdes o Tsunamis, que se mencionaban indistintamente y a la manera en que a cada medio de prensa mejor le acomodara.

En cambio, con la inesperada conquista del título en la L Serie Nacional, en Pinar del Río, también de modo imprevisto, se intentó adoptar un nuevo sobrenombre que, pese a lo tardío, cayó sobre los incrédulos fanáticos de forma escandalosa y repentina.

Durante el tercer juego del Playoff Final, los vueltabajeros presentaron sorpresivamente su nueva mascota: un Lobo (verde) que, entre críticas y aplausos, comenzó a dominar la imagen simbólica del conjunto a partir de esa noche.

Según se reseñó en su momento, la idea surgió del artista plástico local Julio César Banasco y se sostenía sobre el argumento de que el club lucía como una manada de lobos feroces y agresivos, prestos al ataque y en pos de la victoria final. Por otro lado, también se relacionó el hecho de que uno de los más destacados jugadores del elenco pinareño en ese momento, el tercera base Donald Duarte, era apodado “el lobo” por sus compañeros.

Así, de súbito, pero bien verdes, nacieron los nuevos Lobos de Pinar del Río durante la llamada Serie de Oro que se celebró en la temporada 2010-2011. Desafortunadamente, pasadas las celebraciones por la aclamada victoria, mascota y sobrenombre se fueron como mismo llegaron, súbitamente.

Los Vegueros

Poco después que murió el Lobo, el recurrente apodo de Tsunamis volvió a la palestra, y se hizo más fuerte aún cuando la novena obtuvo otro nuevo gallardete de campeón en la Serie 53. En cambio, todavía hasta esa fecha Tsunamis no era el alias oficial del equipo, por más que muchos se empeñaran en reseñarlo de tal modo.

No es hasta finalizada esa temporada 2013-14, cuando se anunció la participación de Pinar del Río en la Serie del Caribe 2015. Fue sólo entonces que se develó uno de los secretos “más secretos” de la pelota cubana del siglo XXI.

Del mismo modo que sucedió con Villa Clara un año antes, la Comisión Nacional finalmente decidió otorgarle a la novena de Pinar del Río un sobrenombre oficial para que pudiera participar en la bendita Serie del Caribe.

Y así, gracias a un golpe del destino fue que reencarnaron de una vez y por todas los Vegueros de Pinar del Río.

MÁS SOBRE PINAR DEL RÍO
HISTORIA
ESTADÍSTICAS
UNIFORMES
ESTADIO

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: